Entrevista a Eder Iturralde sobre la transexualidad

  • 04/05/2023 |
  • Sergio Ntugu

El jueves 4 de mayo de 2023 vino al colegio Judimendi el joven Eder Iturralde, miembro de la Asociación NAIZEN, formada por familias con niños y adolescentes transexuales de Euskal Herria. Vino porque el 17 de mayo se celebra el Día Internacional contra la Homofobia, la Transfobia y la Bifobia, y queremos entender esta realidad. Eder se reunió con todos los alumnos de 5º y 6º de Primaria y les habló sobre la diversidad sexual y de su propia experiencia.

Hemos aprovechado su venida para hacerle una pequeña entrevista. Resumimos aquí lo que él nos ha contado y le agradecemos por su tiempo y su testimonio.

Eder, ¿viniste al mundo siendo un hombre o una mujer?

Me asignaron que era mujer porque tengo genitales femeninos. Es decir, tengo vagina y vulva. Nací con vagina. Pero los genitales no nos hacen ni “verdaderos” hombres ni mujeres. La identidad sexual se forma cuando todavía estamos en el vientre, y que no siempre es acorde con los genitales con los que nacemos. Hasta ahora hemos entendido que para ser mujer tienes que tener vagina y para ser hombre tienes que tener pene. La cosa es que ambos, genitales e identidad, son independientes, es decir, son dos procesos diferentes. Se crea por una parte la genitalidad y por otra parte la identidad sexual. La mayoría de las veces, estas dos cosas coinciden, pero otras veces no. En mi caso, no vinieron acordes. Cuando nací, el médico y mi familia, a base de los genitales, decidieron y he socializado como mujer.

De ahí surgió el problema, porque yo no sentía que era lo que me dijeron que era. A mí me dijeron que era mujer, pero vivir como mujer me hacía daño. Al principio, yo no sabía que era eso lo que me hacía mal.

Desde el punto de vista de la genitalidad, nací con el cuerpo femenino; pero, de identidad, yo nací hombre. Y durante 18 años creí que era mujer porque, como la mayoría de las personas, incluso yo también pensaba que genitalidad e identidad sexual eran la misma cosa. Hoy sé que, para saber si soy hombre o mujer, lo que tengo que valorar es cómo me siento y no qué genitales tengo. La mayor parte de la gente dice que todo aquel que tiene pene se siente hombre, y que quien tiene vagina se siente mujer. En realidad, no todos se sienten así. Esto es lo que me paso a mí.

¿Encuentras alguna diferencia entre transexual y homosexual?

Sí, una persona transexual es la que al nacer con unos genitales, ya sean masculinos o femeninos, le dicen que es de un género, lo cual él o ella niegan afirmando que es lo opuesto. Cuando la cabeza te dice que eres hombre y el cuerpo te dice que eres mujer, eso es transexualidad. En cambio, los homosexuales son personas a las que les atraen sexualmente gente de su mismo sexo. Esto no tiene que ver con la identidad, sino con la atracción sexual.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) eliminó hace ya muchos años la transexualidad de la lista de enfermedades mentales. Según las estadísticas, un tanto por ciento de la población vive esta realidad: nace con genitales masculinos y se siente mujer, o viceversa.

¿Cómo lograste estos cambios físicos?

Los cambios los logré tomando hormonas. Normalmente las hormonas son para toda la vida; en hombres, hasta la menopausia. Ahora, cuando me ven, nadie piensa que soy una mujer. Por esa razón, ya dejé de tomarlas, porque ya conseguí los cambios que necesitaba: ya tengo barba, voz grave… Además, me hice una cirugía de eliminación de las mamas, mastectomía. Ahora puedo tener la regla, e incluso podría quedar embarazado y tener hijos. Porque he dejado la hormonación, aunque lo pueda retomar en un futuro.

¿Heredaste la transexualidad?

La transexualidad no se hereda. No hay ninguna constancia de que la transexualidad sea hereditaria. No consta que ningún miembro de mi familia haya sido transexual. De hecho, no conozco a hijos transexuales de padres transexuales.

¿No fuiste a un psicólogo para pedirle ayuda para ajustarte a los órganos con los que viniste al mundo?

He estado con los psicólogos durante años, pero no por el tema de la transexualidad, sino por los acosos que sufría en la escuela y por otros motivos: el que es diferente es señalizado, sea transexual o no. Todos necesitamos herramientas para saber gestionar nuestros sentimientos y situaciones que a veces son difíciles. Pero, aparte de eso, no se me hubiera ocurrido pedir ayuda para ser lo que no soy.

La transexualidad no es una opción; no es algo que se decide ni se elige. Yo no he decidido ser hombre habiendo nacido mujer, no. Mi mente me dice que soy hombre. Es cuestión de identidad sexual. La decisión que tomé fue la de vivir de acuerdo con esa identidad. Yo podía seguir con mi vida como la tenía antes, pero mi interior me decía lo contrario.

Y la relación de pareja, ¿cómo te la planteas?

Como cualquier otra persona. Tengo un cuerpo que está sano, que me permite disfrutar de la vida. La sociedad evoluciona, y con esa evolución vamos tomando nuestras propias decisiones. He decido querer ser como soy y he aceptado la realidad, hacerme feliz conmigo mismo y con mi cuerpo. Hoy en día tengo pareja, y los dos estamos muy contentos.